Tu web y tu correo se han caído a la vez y no sabes por qué. El hosting (el servidor donde vive tu web) parece estar bien y nadie ha tocado nada. Antes de llamar a nadie, mira una cosa: la fecha de caducidad de tu dominio. Es una de las causas de caída que más disgustos da, porque el aviso casi nunca llega a quien puede resolverlo y se arregla en diez minutos.
El dominio es el alquiler de tu dirección en internet: se paga cada año y, si se deja de pagar, la dirección deja de ser tuya. Cuando caduca, se caen a la vez la web y el correo, y la mayoría de las veces nadie te avisó de que la fecha se acercaba.
Qué es el dominio y por qué no es lo mismo que tu web
El dominio es el nombre que la gente escribe para llegar a tu web (tuempresa.es) y la dirección de tu correo (tunombre@tuempresa.es). La web son los archivos que se ven al entrar: el diseño, los textos, las fotos. La web vive en el hosting, que es como el local alquilado de tu negocio; el dominio es el rótulo con tu nombre en la puerta. El dominio es lo que hace que te encuentren y la web es lo que se ve al llegar, pero son dos contratos distintos con dos empresas distintas, y cada uno se paga y se renueva por su lado.
Es fácil pensar que si pagas "la web" lo estás pagando todo. No es así. El hosting suele pagarse cada mes o cada año; el dominio, normalmente una vez al año. Y si la web la montó una agencia o un familiar, lo habitual es que el dominio esté contratado a nombre de esa empresa, con su correo de contacto, y que tú no sepas ni con qué proveedor está. Ahí empieza el problema.
Qué pasa exactamente cuando caduca
Cuando el dominio caduca, el nombre deja de estar a tu nombre. La web sigue existiendo en el hosting, pero nadie puede llegar a ella porque la dirección que lleva hasta allí deja de responder. El correo de tu empresa también se cae, porque los mensajes viajan con esa misma dirección. Todo, sin que te enteres.
La caducidad no suele ser un portazo inmediato. Los registradores (las empresas donde se compran los dominios) dejan un margen para renovar después de la fecha, y más tarde un periodo de recuperación en el que el dominio se puede salvar pagando más. Cada registrador fija sus plazos y sus precios, así que la única información que vale es la del tuyo. El orden importa: primero mira si aún se renueva al precio normal; si no, cuánto cuesta recuperarlo; y en el peor caso, si el dominio ya se ha liberado.
Si nadie lo recupera, el dominio acaba liberándose y cualquiera puede comprarlo. Perder el nombre de tu web por no renovar es de las pocas cosas de este sector que no tienen arreglo fácil.
Por qué caduca aunque "lo pagabas todo"
Casi nunca es dejadez: es una cadena de fallos pequeños. El aviso de renovación llega por correo, pero al correo de contacto que se puso al comprar el dominio, que suele ser el de la agencia que hizo la web o el de un empleado que ya no está. La tarjeta con la que se configuró la renovación automática caduca y nadie la actualiza. O la renovación automática nunca se activó, porque el dominio se compró hace años con un correo que ya no se lee.
Hay un patrón que se repite en las pymes: quien contrató la web no es quien la mantiene. La web la montó una agencia, el dominio quedó a nombre de esa empresa y el dueño del negocio no sabe con qué registrador está ni cuándo vence. El día que el negocio cambia de web o de correo, los avisos van a la dirección antigua y el dominio se pierde por el camino. Es un problema de papeles, no de tecnología, y por eso nadie lo ve venir.
Ya ha caducado: qué hago ahora
Si tu dominio ha caducado hace unos días, el orden es este:
- Mira el panel del registrador. El panel es la web donde se gestiona el dominio. Entra en la cuenta de la empresa donde está contratado y busca el apartado de dominios. Ahí verás el estado: renovable, en recuperación o liberado.
- Si se puede renovar, renueva ya. El precio suele ser el normal o con un pequeño recargo. Cuanto antes lo hagas, menos sorpresas.
- Si está en recuperación, habla con el soporte. Pregunta cuánto cuesta recuperarlo y cuánto tarda. Suele ser más caro que renovar a tiempo, pero casi siempre mucho más barato que perder el nombre.
- Si se ha liberado, la cosa cambia. Otro puede haberlo comprado y recuperarlo depende de quién lo tenga. Es el escenario que se evita con diez minutos al año.
- Desconfía de quien te ofrezca recuperarlo por su cuenta. Los gestores legítimos de recuperación trabajan con tu registrador, no te escriben primero a ti. Si te llega un correo pidiéndote dinero para "salvar tu dominio", comprueba de quién viene antes de pagar nada.
Si el dominio no ha caducado pero tu web tampoco carga, el orden de comprobaciones completo está en Mi web está caída. El dominio es uno de los primeros sitios donde mirar, pero no el único.
Cómo evitar que vuelva a pasar
Lo primero es saber con quién tienes el dominio y cuándo vence. Esa información está en el panel del registrador y mirarla lleva dos minutos. Con eso sobre la mesa, tres decisiones evitan el problema de raíz:
- Activa la renovación automática y deja una tarjeta que esté al día. Es la medida más eficaz y la que menos gente tiene activada.
- Cambia el correo de contacto del dominio a una dirección que leas de verdad, la del negocio, no la de quien montó la web.
- Renueva más de un año si puedes. El precio por año suele ser el mismo que renovando cada año, y te quitas doce meses de avisos de encima.
De toda esta lista, si me haces caso en una sola cosa, que sea esta: renovación automática y una tarjeta que esté al día. Si no te fías de ella, apunta la fecha en el calendario del móvil y ponte un aviso un mes antes. La renovación del dominio es uno de los gastos que entran dentro de lo que cuesta mantener una web; te lo desgloso en cuánto cuesta mantener una página web.
Comprueba tú mismo cuándo caduca tu dominio
Compruébalo tú mismo: Entra en ICANN Lookup, el buscador público del organismo que coordina los nombres de dominio a nivel mundial, escribe tu dominio y pulsa buscar. Verás la fecha de caducidad y con qué empresa registradora está contratado. La página está en inglés, pero la fecha se distingue sin problema. Si tu dominio es un .es, esa consulta se hace en dominios.es, la web del registro español, donde están explicados los pasos de renovación y recuperación. La misma fecha está siempre en el panel de tu registrador. Es gratis, no requiere darse de alta y se hace en dos minutos.
El dominio se renueva una vez al año y cuesta poco. La alternativa a esos diez minutos al año es una web y un correo caídos en el peor momento posible, con una recuperación más cara que la renovación y sin ninguna garantía de éxito. Es la comprobación más barata que existe, y la que más disgustos ahorra.